Es como soñar con el "sal, estoy aquí", como
soñar con el "cierra los ojos" y un "sorpresa", o como
soñar con que tiran de ti.
Es como soñar que puedes caer sin sufrir daños, o como
soñar con volar. O incluso con un "cásate conmigo" en el
Empire.
Es como soñar que se cumplan las palabras o soñar que
nunca volverías a sentirte solo. Como soñar que querrían levantarte o con unos
cereales y un zumo por la mañana.
Es algo así como que te obliguen a sonreír, que sea
una prioridad o que nada sea más importante que el que seas feliz.
Podría decirse que es como soñar que no existe más
límite que todo el tiempo del mundo. Como un viaje cada invierno y un viaje
cada verano. Como un buenos días eterno para una princesa por dentro.
Y, en definitiva, es soñar con perder el miedo a basar
tu vida en sueños. Porque corres el riesgo de que se queden en sueños y porque,
al fin y al cabo, "la vida es sueño; y los sueños, sueños son".

No hay comentarios:
Publicar un comentario